Ay es na!

Esta es la historia de un fin de semana en un lugar de La Mancha, cuyo nombre se encierra en este título.

Ayna es denominada la suiza manchega, se encuentra situada en un cañón escavado por el rio Mundo en medio de la Sierra de Segura de Albacete y debido a sus enormes paredes de roca es un gran atractivo turístico para escaladores de todos los rincones de nuestro país. Esta fue la razón de nuestra visita, aunque no somos escaladores nos atrajo el nombre y el famoso nacimiento del río Mundo que se encuentra a escasos kilómetros de esta población.

Para comenzar el viaje con buen pie decidimos tomar el camino más largo, pero a la vez más cargado de tradición por la singularidad del paisaje y pueblos que atraviesan las carreteras situadas entre Lorca y Elche de la Sierra.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Y a nuestra llegada a Ayna: Acampada, cenita a la luz de la luna llena, vino, parloteo y descanso.

Nos gusta correr, es la actividad que más practicamos en este momento y por eso decidimos explorar así la zona. Ayna es un mirador hacia el río Mundo y su ribera se encuentra repleta de huertos, caminos y senderos que nos alejan de la modernidad. El pueblo está enclavado en un paraje único y permiten este tipo de turismo al que nosotros nos hemos aficionado, consistente en recorrer senderos y caminos al trote mientras disfrutamos de las vistas que el entorno nos brinda.

Mejor que una ducha después de practicar deporte es un baño en las pozas de un río de agua helada para reparar el cuerpo y posteriormente disfrutar de una deliciosa y sana ración de pulpo encebollado, todo ello permite una recuperación completa para afrontar el viaje hacia nuestro siguiente destino, Riópar.

El Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima es una zona más turística, donde se pueden encontrar un mayor número de visitantes que llegan en autobuses y una variada oferta de bares y alojamientos rurales, pero aún así merece la pena hacer una parada para disfrutar de sus bellos rincones, que son muchos.

El embalse de Arroyo Frío recoge las primeras aguas del río Guadalimar, afluente del Guadalquivir y forma un conjunto de agua y arbolado precioso donde es posible acudir para darse un chapuzón a través de un sendero que se puede recorrer en coche, en bicicleta o a pie.

Villaverde del Guadalimar

Es un lugar con encanto para pernoctar, allí pudimos disfrutar de una agradable cena a base de cervecitas y tapas, como nos gusta, rodeados de un ambiente más íntimo, alejado del turismo convencional.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Y para completar el fin de semana con algo de aventura y naturaleza es posible atravesar gran parte del Parque Natural realizando una ruta de senderismo desde Riópar hasta los Chorros del río Mundo.

La ruta más recomendable es la denominada Un Camino al Mundo, cuyo itinerario comienza en el Valle del Río de la Vega y atraviesa Arroyo de Roblellano y Arroyo de la Empalizada hasta llegar al Nacimiento del río Mundo, regresando por el Puerto del Arenal y el Campamento de San Juan. La distancia de la ruta es de 16 Km de dificultad baja y con una duración estimada de 4 horas.

Sin embargo, nosotros nos confundimos y llegamos al Nacimiento del río Mundo un poco desorientados, atravesando el bosque que recoge el paso del río tras su nacimiento, a través de un sendero que desaparece y obliga a caminar entre la maleza que crece virgen a las orillas del cauce del río, principalmente zarzas, lo cual puede resultar muy molesto si no se va provisto del equipo adecuado (pantalón largo, agua, algo de comida, una brújula o un mapa).

Puentes de madera, troncos de árboles estratégicamente situados para atravesar el río y ni rastro del paso de nadie en algunos kilómetros permiten a quién se adentra en este bosque sentirse un verdadero explorador y obligan a desplegar todos los sentidos para mantener la orientación y no perderse dando vueltas entre los árboles durante largo tiempo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El sureste de Albacete es un lugar por descubrir, que aún se mantiene alejado del turismo masivo que invade otras zonas de sierra de la península y que permite al viajero aventurarse en el interior de frondosos bosques y refrescarse en pozas de agua helada formadas al paso del río Mundo.

Recomendaciones:

–          Hallar un sitio, pasar la noche en la montaña y sentirse aislado, we love it! Para los amantes de la naturaleza y del silencio de la noche es inevitable disfrutar de la libertad de dormir al aire libre, por supuesto sin dejar constancia de nuestro paso por el lugar.

–          Merece la pena hacer un alto en el camino y desviarse hacia el pueblo de Molinicos. Aunque nosotros no pudimos comprobarlo en persona, si lo hicieron nuestros acompañantes en este viaje, quiénes cuentan maravillas de la hospitalidad de sus gentes y de la gran cantidad de vías de escalada que se han abierto en la zona.

Recomendamos seguir este enlace para informarse sobre turismo activo en Molinicos: http://turismoenmolinicos.blogspot.com.es/. Nosotros prometemos hacer una visita en breve.

–          Visitar Villaverde de Guadalimar, es un pueblecito con mucho encanto donde se cena estupendamente.

–          Esta vez no podemos aconsejar la realización de la ruta de senderismo corriendo. Si bien el bosque que recorre el río Mundo en su nacimiento es precioso y digno de explorar, se hace necesario adentrarse en él con el equipo adecuado: pantalones largos para evitar que las espinas de las zarzas nos arañen, algo de agua y comida por si nos perdemos en el bosque, puesto que no hay señalización alguna en su interior y un teléfono móvil para evitar incidentes desagradables.

[contact-form-7 404 "Not Found"]

2017-07-08T15:45:42+00:00

Leave A Comment

A %d blogueros les gusta esto: